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Lisboa

Introducción

El 1 de noviembre de 1775, en el día de todos y cada uno de los beatos, Lisboa padeció un terremoto de una intensidad estimada de 8.5 – 9.00, seguido por un sunami, y 3 días de incendios. La localidad quedó prácticamente destruida. El Marqués de Pombal, Sebastiao José de Carvalho y también Melo, era el presidente de esa época, y el Rey le confió a la reconstrucción de Lisboa. El 4 de diciembre de 1775, poco más de un mes tras la catástrofe, el ingeniero en jefe del reino, Manuel otorga Maia, presentó sus planos para esa reconstrucción. Maia presentó cinco configuraciones, introduciendo dejar Lisboa completamente, rehacer la localidad desde sus ruinas, ensanchar las calles, y también crear una localidad completamente novedosa. El plan elegido planteaba audazmente terminar todo el vecindario de Baixa y “hacer novedosas calles sin limitaciones”. Eugénio dos Santurrones y Carlos Mardel fueron los arquitectos al cargo de la reconstrucción. En menos de un año, la localidad fue limpiada de escombros. Como el Rey deseaba una localidad novedosa y muy bien preparada, encargó la construcción de enormes plazas, largas avenidas y calles anchas, con negocios relacionados entre sí tal y como si cada calle tuviese su lema: La Baixa de Lisboa. Una partida a Lisboa representa un tiempo de 22 años. aceptará el papel de la nobleza influyente que subsistió al terremoto, el sunami, y los incendios, y que asistirá en la reconstrucción y el avance económico de la novedosa localidad recibiendo a cambio los favores del Rey y el marqués. Trabajarás con los arquitectos para crear Lisboa de nuevo con la intención de ganar predominación, y lo más esencial de todo: Pelucas.

De este modo se nos muestra este Lisboa, del reputado diseñador Escencial Lacerda (Kanban: Automotive Revolution, Vinhos o bien The Gallerist). Un juego anunciado en 2017 por Eagle-Gryphon Games en una edición en inglés. De las ilustraciones se encargan Ian O bien’Toole (The Gallerist o bien la segunda edición de Vinhos).

El juego no está utilizable en este país, por lo cual deberéis tirar de importación. Oportunamente, hablamos de un diseño sin dependencia del idioma (a salvedad del reglamento), ahora que, aunque las cartas tienen texto, es pura ambientación. Facilita partidas de 1 a 4 players, con una edad mínima sugerida de 14 años y una duración aproximada de 30 minutos por jugador. El coste de adquisición sugerido es de 110,9 €. Para esta reseña se ha usado una imitación de la primera edición de Eagle-Gryphon Games.

Considerable: si ahora conoces el juego y/o bien solo te resulta interesante mi opinión sobre exactamente el mismo, puedes pasar de manera directa al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están premeditados fundamentalmente a esos que desconocen el juego y eligen hacerse un concepto general de cómo trabaja.

Proceder a la Opinión Personal

Contenido

En una colosal caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 39,4×31,8×8,9 cm. (dimensiones semejantes a la caja de The Gallerist o bien Vinhos 2ª Ed.), estamos los próximos elementos:

  • Tablero Primordial (de cartón)
  • 4 Tableros de Jugador (de cartón)
  • Tablero para Decretos (de cartón)
  • Losa de Calle para Partidas a 2 players (de cartón)
  • 68 Fichas de Recurso (de cartón):
  • 17 Fichas Amarillas de Oro
  • 17 Fichas Rosas de Ropa
  • 17 Fichas Cobrizos de Libros
  • 17 Fichas Azules de Utilidades
  • 55 Monedas (de cartón)
  • 30 Monedas de 1 Real
  • 20 Monedas de 5 Reales
  • 5 Monedas de 10 Reales
  • 20 Losas de Chato (de cartón)
  • 16 Losas de Edificio Público a doble cara (de cartón)
  • 22 Losas de Edificio Estándar (de cartón)
  • 5 Losas de Edificio Pequeño (de cartón)
  • 4 Fichas de Puntuación en Calles (de cartón)
  • 12 Fichas de Favores Reales (de cartón)
  • 37 Fichas Eclesiásticas (de cartón)
  • Peón del Cardenal (de madera)
  • 94 Cartas Enormes (63,5×88 mm.)82 Cartas Políticas (organizadas en 4 mazos)12 Cartas de Barco (3 por era)
  • 70 Cartas Pequeñas de Decreto (41×63,5 mm.)
  • 63 Cubos de Escombros (21 colorados de incendio, 21 azules de sunami y 21 blancos de terremoto) (de madera)
  • Peón del Tesoro (de madera)
  • 4 Marcadores de Valor de Mercancías (de madera)
  • 8 Discos Marcadores (2 de cada color: violeta, naranja, verde y amarillo) (de madera)
  • 20 Cubos Marcadores de Escombros (5 de cada color: violeta, naranja, verde y amarillo) (de madera)
  • 4 Peones de La Corte (1 de cada color: violeta, naranja, verde y amarillo) (de madera)
  • 32 Viviendas (8 de cada color: violeta, naranja, verde y amarillo) (de madera)
  • 32 Gobernantes (8 de cada color: violeta, naranja, verde y amarillo) (de madera)
  • Losa de Jugador Inicial
  • Bolsas para Losas Eclesiásticas y Cubos de Desastre (de lona)
  • 24 Losas Circulares de Bonificación en Inmuebles (de cartón)
  • 14 Losas Cuadradas de Bonificación Inmuebles Públicos (de cartón)
  • 4 Guías de Referencia
  • Reglamento

Mecánica

En Lisboa representamos a visibles comprometidos en la reconstrucción de la ciudad más importante lusa tras el triple desastre (terremoto-sunami-incendio). Por medio de una mecánica primordial de administración a través de cartas, los players activarán diferentes acciones cuyo fin último será erigir nuevos inmuebles públicos y guardes en las primordiales calles lisboetas. Cada carta va a poder ser usada de dos formas, solapándola en el portfolio (activando una parte de las acciones indicadas) o bien jugándolas en la corte (debiendo abonar con predominación o bien monedas su activación). La partida se composición en dos periodos, modificando de uno a otro en el momento en que un jugador haya recogido bastante número de escombros ocasionados por los tres catastrofes (o bien se agoten cierto género de cartas).

Conceptos Básicos

Comencemos por el Tablero Primordial, en el que se distinguen los próximos elementos:

  • En el marco podemos encontrar el track de puntos de victoria (pelucas en este juego), con casillas numeradas de 0 a 99.
  • En la banda izquierda podemos encontrar 4 espacios para ubicar los diferentes mazos de cartas según su tipo (los observaremos más adelante).
  • A la derecha de este espacio podemos encontrar la corte, donde se representan a los tres nobles primordiales del juego (El Constructor – Verde, El Ministro- Azul y El Rey – Rosa), con un espacio para ubicar cartas sobre el noble azul, de este modo como 4 espacios para ubicar 4 peones a los dos lados.
  • Bajo la ilustración de los 3 nobles podemos encontrar las plazas de las edificaciones en los que están. Todos estos inmuebles tiene aptitud para 5 gobernantes, logrando ponerse en el exterior en el momento en que estos se hallen a plena aptitud.
  • Bajo las construcciones se detallan los símbolos de las 9 acciones que se tienen la posibilidad de realizar a lo largo de la partida (3 por personaje). Ámbas primeras se detallan sobre una banda con 2 géneros de elementos socios (se van a poder encender comerciando), en tanto que la tercera hace aparición con un símbolo más grande y unicamente se va a poder encender visitando al personaje correspondiente en la corte.
  • Y bajo estas acciones podemos encontrar el track de predominación, con casillas numeradas de 0 a 10. Complementariamente, cada cierto número de casillas hace aparición un símbolo de moneda, detallando que la predominación va a poder usarse como monedas si un jugador lo precisase.
  • En la banda central, arriba, podemos encontrar la región de la catedral, que es un track circular de 12 casillas, con fondo alternado. Sobre las casillas oscuras se pondrán fichas de bonificación, en tanto que sobre las casillas visibles irá avanzando el marcador de cardenal, dando permiso el ingreso a los marcadores lindantes a su situación. Complementariamente, dos de las casillas en las que puede ingresar el cardenal desencadenarán acontecimientos.
  • En la región inferior de esta banda central podemos encontrar el track del tesoro, conformado por cinco casillas. Cada casilla va a tener asociado un valor modificador de predominación (a la izquierda, de -1 a +1) y valor del tesoro de hoy (a la derecha, de 5 a 1).
  • Justo a la derecha del track del tesoro podemos encontrar el astillero, donde se situarán los navíos, con una historia de leyenda del coste de construcción (en recursos diferentes) dependiendo de la aptitud de carga del siguiente en poder ser constituido.
  • A la derecha del astillero podemos encontrar el track de valor de las mercancías. Estas empezarán con un valor preciso y también van a ir descendiendo con el paso de los turnos. Los valores están comprendidos entre el 1 y el 6, no logrando descender jamás de 1.
  • A la derecha podemos encontrar la reserva de inmuebles públicos y de planos, organizados en dos filas (una por cada arquitecto, azul y verde)
  • Bajo esta hace aparición una historia legendaria de la puntuación final del juego.
  • Ocupando una gran parte de la región derecha del tablero podemos encontrar las calles de Lisboa, representadas en 4 columnas de colores (cada una socia a un bien). Bajo cada columna va a haber un espacio para ubicar un marcador de puntuación que bonificará a los players en el momento en que edifiquen y logren alguna coincidencia. En todos y cada columna va a haber un espacio para ubicar una losa de edificio y ubicar un almacén destinado hacia entre las dos probables calles. Todos estos espacios permite, por su parte, un provecho en el momento en que se crea.
  • En la periferia de las calles podemos encontrar los espacios para ubicar las construcciones públicos, que además habilitarán una bonificación en el momento en que estos espacios sean cubiertos.
  • A la derecha de todo podemos encontrar unos espacios para ubicar las losas de edificio, de esta forma como los puntos que brinda en el final de la partida dependiendo de la mayoría de guardes en todos y cada calle.
  • Por último, tanto en los espacios de las edificaciones públicos como en las columnas y filas de las calles de Lisboa vamos a encontrar espacios para ubicar los cubos de escombro que determinarán el coste de construcción según el tipo, el que viene reflejado en una historia legendaria sobre el track de valor de los recursos.

Pasemos a los Portfolios, donde cada jugador administrará sus elementos:

  • Lo primero y más esencial son los espacios del tablero en el que poder solapar cartas, admitiendo ubicar 3 en la parte de arriba (nobles y navíos) y otras 3 en la parte de abajo (tesoro). En el borde del espacio superior están una sucesión de casillas circulares que se corresponderán con los espacios de carga de los navíos que se pongan.
  • En la banda izquierda podemos encontrar un edificio con los 4 géneros de recursos en el tejado, que servirá como almacén. Encima y bajo este edificio podemos encontrar el símbolo de predominación y de tesoro, recordando que siempre y cuando haya una acción de esta clase hay que prestar atención a eso que poseemos solapado.
  • A la derecha del almacén de recursos podemos encontrar una matriz de cimientos de 4 filas y cinco columnas. En la primera fila se pondrán unos marcadores propios tapando unos bonificadores, en tanto que las tres filas inferiores están socias a cada género de desastre (rojo-incendio, azul-sunami y blanco-terremoto). Siempre que se complete una columna se va a poder dejar en libertad entre los cubos precedentes, subiendo la cantidad máxima que un jugador tiene la posibilidad de tener en cartas solapadas y elementos de cada tipo (al principio 2).
  • En la región central del tablero hace aparición un comprendio de las 4 configuraciones que tiene un jugador en su turno jugando 1 carta.
  • Bajo este resumen podemos encontrar un espacio para amontonar las losas de arquitecto (tanto usados como sin usar), con un recordatorio de los puntos de victoria que ofrecen en el final de la partida según el número de gobernantes (en conjunto) que hagan ver.
  • En la región superior derecha podemos encontrar 4 espacios para ubicar las fichas eclesiásticas (si se consiguiese una quinta habría que descartar).
  • Debajo podemos encontrar un pequeño recordatorio de los provecho que se consiguen en el cambio de tiempo en función de los cubos de escombro que tenga cada jugador y de las cartas que descarte.
  • Bajo esto podemos encontrar un espacio donde se ponen los guardes que los players van a poder ir creando. Estos se marchan sacando de abajo hacia arriba en algún columna, habilitando en algunas ocasiones algún provecho.
  • Por último, en la región inferior derecha podemos encontrar un espacio de almacén para los gobernantes de cada jugador.

Entre los dos tableros hemos citado casi todos los conceptos del juego, que en este momento iremos desgranando de a poco. Comenzaremos por los Cubos de Escombros. Estos cubos se corresponden con los tres catastrofes que arrasaron Lisboa (blanco-terremoto, azul-sunami y rojo-incendio). Estos cubos se hallarán al principio delegados entre los espacios que ocuparán las novedosas creaciones. En el momento en que un jugador edifique un edificio público va a recibir los dos cubos que corresponden, en tanto que, en el momento en que edifique un almacén, los cubos que aún se hallen sobre el tablero determinarán el coste de construcción (cada género de cubo tiene un valor asociado), tomando uno de al ubicar un edificio. Estos cubos se van a ir poniendo en el portfolio en la región de los cimientos, de izquierda a derecha. En el momento en que se complete una columna (equipo de 3 cubos de los 3 colores) se aumentará la aptitud del portfolio, la que al principio es de 2 cartas solapadas (entre los dos espacios) y 2 recursos de cada tipo. Por cada equipo de cubos de escombro que acumulemos aumentaremos en 1 esta aptitud.

Estos cubos liberados del portfolio van a tener una segunda función, ahora que se pondrán sobre el noble azul (el ministro) para señalar una suerte de doble turno al realizar la acción de decretos.

Los Decretos determinan un factor puntuable en el final de la partida. La mayor parte de decretos puntuarán si se cumple alguna condición o por cada ocurrencia de un cierto elemento. En el momento de tomar decretos, el jugador puede descartar entre los cubos precedentes para tomar 2 en lugar de 1.

Las Monedas servirán, principalmente, para crear guardes. El coste de construcción de un almacén va a venir preciso los cubos que queden sobre el tablero en la fila y en la columna correspondiente. Cada cubo de terremoto elevará el valor en 3 monedas, cada cubo de incendio en 2 y cada cubo de sunami en 1. Al total va a haber que agregarle el valor de hoy del tesoro. Complementariamente, las monedas se emplearán para realizar los pagos el coste de patrocinio de un acontecimiento, preciso por el valor de hoy del tesoro.

La vía primordial para conseguir dinero será la venta de Recursos. Hay 4 géneros de recursos, socios a las 4 calles del mapa: Ropa (rosa), Oro (amarillo), Utilidades (azul) y Libros (cobrizo). Entre las acciones dejará a los players generar un bien de cada tipo por cada almacén que tenga. Por su parte, con estos recursos se van a poder encender acciones de los nobles (indicadas en el tablero). De esta forma, el Constructor (verde) demandará utilidades, el Ministro (azul) demandará libros y el Rey (rosa) demandará ropa, siendo el Oro un comodín en este sentido ahora que le sirve a los 3.

Estos recursos van a tener un coste predeterminado en el marcador previamente comentado. Siempre que un jugador venda un bien, va a recibir como esa proporción de moneda como base, logrando incrementar las ganancias con distintos modificadores. El valor de un bien decrecerá siempre que sea producido (con independencia del número de recursos producidos).

Para vender los recursos los players van a deber usar los Navíos. Son cartas que se solaparán en la región superior del portfolio del jugador (activando una acción de acumulación de predominación). Cada barco tiene una aptitud (de 1 a 4 recursos) y de un modificador del provecho (de 0 a 3 monedas) por cada bien vendido. Un jugador va a poder vender a algún barco, aunque, en el momento en que el dueño de un barco empieze su turno con la bodega llena de un barco, va a recibir muchos puntos como mercancías tuviera. Estos navíos van a poder crearse por medio de una acción.

En el momento en que se crea un edificio, la casilla se tapará con una Losa de Edificio. Estas losas detallan una muesca y dos inmuebles, de manera que en el momento en que sean puestos en el tablero. Esta muesca se corresponde con la puerta de entrada y se empleará para señalar la calle a la que apunta y de esta forma saber el género de recurso que genera. Al ubicar la losa, por su parte, se activará la bonificación indicada en el espacio. Las losas de menor dimensión sencillamente lo son por fundamentos estéticos.

Los guardes que cada jugador tiene en su portfolio se pondrán sobre las losas de edificio previo para señalar la propiedad de cada uno de ellos. Al sacar un almacén del portfolio posiblemente se habilite una bonificación. En el final de la partida se valorará qué jugador tiene más guardes en todos y cada calle, y se bonificará con puntos por esto según la clasificación relativa entre los players.

Por otro lado, poseemos los Inmuebles Públicos. Estos se representan por medio de una losa socia a entre los dos arquitectos (cada cara es para uno de ), exponiendo un edificio especifico asociado a una o bien dos calles (colores). Estos inmuebles se pondrán en los espacios de inmuebles públicos, en la periferia de la región de guardes, admitiendo conseguir un provecho inmediato al ubicar la losa, de esta forma como los dos cubos de escombro que están sobre . Como pequeña restricción, no se va a poder ubicar un edificio público que no tenga un color de la calle con la que cruce (en los horizontales cruzan con todas y cada una, mas en los verticales el color está fijado).

Para lograr crear un edificio público el jugador deberá haber juntado dos elementos. El primero de son los Gobernantes, que se sitúan en las edificaciones socios a los tres nobles. Desde esta situación van a poder usarse en la construcción de un edificio público, aunque si un jugador no tiene suficientes, siempre va a poder contratarlos al valor que señale el tesoro.

El otro elemento son las Losas de Chato. Estas detallan entre los dos arquitectos (verde o bien azul) y un número de gobernantes en su banda inferior, y este número será el que hay que usar para lograr crear el edificio público utilizable en el tablero. Complementariamente, los gobernantes usados determinarán una bonificación final según la clasificación relativa entre los players.

En el momento de crear inmuebles y/o bien inmuebles públicos, los players van a tener la oportunidad de amontonar puntos de victoria por medio de llevar a cabo encajar el género de bien de los dos elementos que crucen en una sola situación. Por cada edificio publico que encaje se anotarán muchos puntos como señalen unas fichas que se ponen en las columnas de las calles.

Hablamos de varios elementos, mas aún no hemos abordado el motor de la partida, que son las Cartas. Comencemos describiendo su anatomía.

  • Las cartas están estructuradas en 4 periodos: las azules y las moradas se dividen al principio de cada tiempo del juego, en tanto que las rojas y las cobrizos se dispondrán en pilas en el tablero primordial y se van a poder ir robando de .
  • Hay dos géneros de cartas: las de nobles y las de acontecimientos.Las de nobles detallan a entre los tres nobles en la región central, un preciso valor de predominación en la región superior y una bonificación en la parte de abajo.Las de acontecimiento detallan en la región central un provecho, en la región superior una bonificación y en la región inferior un efecto. Las bonificaciones se conseguirán al solaparse en el portfolio del jugador.

Cada jugador dispondrá de una mano de cinco cartas que tienen la posibilidad de ser de dos tipos: de noble (azul, rosa y verde) o bien de acontecimiento. Estas cartas se van a poder usar de dos formas. La primera forma es solapándolas en el portfolio. Las primeras se van a poder solapar en la parte de arriba del portfolio, en tanto que las segunda se van a poder solapar en la parte de abajo. Al solapar se activará la bonificación indicada en la carta en la región que queda solapada. Para las de acontecimiento siempre será obtención de monedas y bajada del nivel del tesoro, en tanto que para las de noble va a haber provecho de toda clase, desde acciones específicas hasta recursos. La segunda es poniendo la carta en la corte y activando al personaje (pagando predominación) o bien patrocinando el acontecimiento que hace aparición en la carta (pagando monedas). La predominación precisa va a depender de los gobernantes presentes en el edificio del personaje y el valor del tesoro, en tanto que el acontecimiento va a depender únicamente del valor del tesoro.

La Predominación, como terminamos de ver, se requiere para lograr jugar cartas en la corte. Si un jugador no tuviera predominación bastante para lograr encender una carta, va a poder, en un caso así, realizar los pagos con pelucas (puntos de victoria). Complementariamente, la predominación puede usarse para conseguir dinero en el momento de asumir un coste (cada movimiento del marcador hasta la próxima casilla con una moneda dará 1 moneda al jugador.

La meta último de los players es ser quien más Pelucas (puntos de victoria) haya juntado a lo largo de la partida. El abultado de estos puntos se conseguirá en la evaluación final, aunque a lo largo de la partida va a haber numerosos elementos que darán puntos.

Ahora lo vais a haber supuesto, mas el valor del tesoro aplica modificadores sobre la predominación que se requiere para encender nobles o bien el dinero primordial para crear o bien publicitar acontecimientos. Este valor se alterará según las cartas que solapen los players en su portfolio, en el momento en que se edifiquen navíos o bien en el momento en que se active un acontecimiento en la catedral.

En la Catedral los players van a poder conseguir Fichas Eclesiásticas que, en primera instancia darán un efecto único al jugador mientras que la contengan en su portfolio. Llegado el instante, los players van a poder descartar una o bien numerosas de estas fichas para conseguir los puntos de victoria que se detallan en el reverso de exactamente las mismas.

Por último, poseemos los Favores, que son pequeñas fichas socias a todos los nobles que dejará a los players explotar el momento de otro jugador en el momento en que visite al noble correspondiente para lograr realizar una acción del mismo (pagando la predominación correspondiente) sin perder su turno. Como restricción, un jugador jamás va a poder tener más de una imitación de una misma ficha de favor.

Con esto poseemos bastante.

Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero primordial en el centro de la mesa y a su lado el tablero de decretos.En una partida de 2 players se tapará la última fila de calles con la tira que exhibe inmuebles construidos
  2. Se ponen las 4 fichas de puntuación de calles de manera azarosa en los espacios que corresponden.
  3. Se ponen los 4 marcadores de costos de recursos en los espacios iniciales.
  4. Se introducen en la bolsa todos y cada uno de los cubos de escombros y, tras un meneo, se saca un cubo por cada espacio exhibido en las edificaciones públicos y en las calles. Complementariamente, se sacan otros 6 cubos que se ponen a parte. El resto de cubos se devuelven a la caja.
  5. Se crea una reserva con las losas de inmuebles, poniendo 1 en todos y cada espacio de cada calle en el suministro del tablero (en la región azul se ponen 2, una grande y otra pequeña).
  6. Se intercalan las losas de edificio público y se apartan en dos pilas, una exponiendo al arquitecto verde y otra al arquitecto azul. Se ubica la primera losa de cada pila en el espacio del tablero primordial.
  7. Se organizan las losas de planos en dos pilas (por arquitecto, color azul y verde), de más grande a menor proporción de gobernantes, y se ponen en los espacios que corresponden del tablero primordial.
  8. Se toman tantas cartas de barco de cada tiempo como número de players haya en la partida menos 1. Los navíos de color morado y cobrizo se dejan además, en tanto que los navíos colorados y azules se ponen en el espacio del astillero (los colorados debajo).
  9. Se crea una reserva general con las monedas y los recursos.
  10. Se baraja el mazo de decretos y se dan a conocer sobre el tablero correspondiente los 8 primeros.En partidas de dos players va a haber que sacar los decretos marcados con el símbolo de 2 players.
  11. Se disponen tantas fichas de favor en todos y cada espacio como players haya en la partida.
  12. Se introducen todas y cada una de las fichas eclesiásticas en la bolsa y se ponen 6 en las casillas oscuras del track de catedral.
  13. Se ubica al cardenal en la casilla con el símbolo de predominación en el track de catedral.
  14. Se ubica el marcador de valor del tesoro en la casilla central del track (valor 0 de predominación y 3 de tesoro).
  15. Se barajan las cartas, apartando los mazos por tiempo (color del reverso).
  16. Del mazo de cartas azules se van a repartir 5 a cada jugador. El resto se devuelve a la caja.
  17. El mazo de cartas rojas se organiza en 4 pilas según el símbolo del reverso (cada noble o bien acontecimiento) y se ponen bocarriba en el espacio correspondiente del tablero.
  18. Los mazos morado y cobrizo se dejan a parte.
  19. Se elige al jugador inicial, al que se le distribución el marcador correspondiente.
  20. Cada jugador elige un color y recibe: un portfolio, 8 gobernantes, un peón de corte, 5 cubos de la matriz de cimientos, 8 guardes, marcador de pelucas y marcador de predominación.
  21. Cada jugador ubica en su portfolio 7 gobernantes y el octavo lo ubica en el edificio del noble azul.En una partida de 2 players se van a deber ubicar 2 gobernantes de los dos colores no usados en todos y cada edificio.
  22. Cada jugador ubica en su portfolio los 5 cubos en la fila superior de la región de cimientos.
  23. Cada jugador ubica en su portfolio los 8 guardes en los espacios que corresponden.
  24. Cada jugador ubica su peón de corte en entre los espacios de la corte en el tablero primordial.
  25. Cada jugador ubica su marcador de pelucas en la casilla de valor 5 del track del tablero primordial.
  26. El jugador inicial ubica su marcador de predominación en la casilla de valor 4 del track de predominación. El resto de players van a tener un punto más de predominación que el jugador de su derecha.
  27. Cada jugador toma 2 fichas eclesiásticas de la bolsa, elige 1 y la ubica en su portfolio, devolviendo la otra a la bolsa.
  28. Cada jugador recibe 1 recurso de cada tipo y 10 monedas.
  29. Se meten todas y cada una de las fichas de favor en la bolsa y cada jugador toma una de manera azarosa y la ponen en su portfolio. El resto vuelven a ponerse en los espacios de cada noble en la corte.

¡Ahora tenemos la posibilidad de empezar!

Avance de la Partida

Una partida de Lisboa se compone de un número impreciso de turnos alternados por los players (empezando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj) hasta el momento en que se detona el desenlace de la partida.

El momento de un jugador radica en los próximos pasos:

  1. Jugar una carta de su mano y, dependiendo del género de carta y donde se juegue, poseemos 4 configuraciones:Vender Mercancías (solapando algún carta en el portfolio del jugador, aplicando el efecto solapado). Más adelante, el jugador puede vender muchos recursos como desee usando los navíos accesibles en todos y cada uno de los portfolios de los players. Cuando un barco complete su bodega, no va a poder usarse hasta el momento en que este sea liberado. Cada bien vendido brinda una proporción de monedas igual al valor que sugiere el marcador correspondiente en el track de valor de recursos más los probables modificadores (barco, cartas en el portfolio o bien fichas eclesiásticas).Comerciar con los Nobles (solapando algún carta en el portfolio del jugador, aplicando el efecto solapado). El jugador puede encender 1 o bien 2 de las acciones no primordiales (las que están en la banda) de los nobles, devolviendo a la reserva 1 o bien 2 entidades de entre los dos recursos demandados. El jugador escoge el orden en el que activa las acciones y si solo desea encender 1 o bien 2.Conocer a un Noble (poniendo una carta de noble en la corte). Aquí se tienen que continuar estos pasos:Ubicar el peón de corte del jugador sobre la carta (para señalar que está en posesión del turno)Realizar los pagos la predominación requerida (el valor correcto en el track del tesoro más un punto de predominación por cada funcionario de otro jugador en la oficina del noble correspondiente). Si no se tuviera bastante predominación, y solo en el momento en que se ha descendido hasta el valor 0, se puede abonar con pelucas.Opcionalmente se puede realizar entre las dos acciones de la banda del noble.Por último, se ejecuta la acción primordial del noble.En este momento, en orden de juego, cada contrincante tiene la opción de continuar al jugador en turno en su visita al noble, descartando la ficha de favor, pagando la predominación correspondiente y corriendo entre las tres acciones del noble (únicamente una).Por último, se quita el peón de la pila de cartas.Patrocinar un Acontecimiento (poniendo una carta de acontecimiento en la corte). El jugador paga el valor de hoy del tesoro (monedas) y ejecuta la acción indicada en la carta.
  2. El jugador birla una exclusiva carta (si quedan) de entre las pilas del tablero primordial.
  3. Al final, se restituyen todos y cada uno de los elementos del tablero si se ha retirado alguno: losas de inmuebles en el espacio de color, losa de edificio público, decretos o bien fichas eclesiásticas.

Tras esto, pasa el momento al jugador de la izquierda.

Las acciones accesibles son:

  • Manuel proporciona Maia (El Constructor – Noble Verde):Reclutar Gobernantes: el jugador ubica 2 gobernantes de su reserva en 2 inmuebles diferentes. Si no hubiera espacio en ciertos inmuebles, el jugador con más gobernantes va a deber desplazar uno de sus gobernantes a la plaza (no lo perderá) abriendo un hueco para ubicar al del jugador en turno.Conseguir un Chato: el jugador toma entre las losas de chato de algún al de ámbas pilas de arquitecto y la ubica en su portfolio.Crear (solo visitando al noble): el jugador elige entre las situaciones a crear, entre los cubos de escombros de la fila o bien la columna y lo ubica en su región de cimientos, y abona el coste a la reserva. Este coste se calcula sumando al valor de hoy del tesoro el valor de cada cubo de escombro en la fila y en la columna donde está el del sol (3 monedas por cubo de terremoto, 2 monedas por cubo de incendio y 1 moneda por cubo de sunami). Tengamos en cuenta que, si no se tiene bastante efectivo, es viable usar predominación como monedas. Tras dar la cantidad correspondiente, el jugador coma la losa de edificio del espacio cuyo fondo coincida con la calle hacia la que va a ubicar la puerta, ubicando encima de entre los guardes del portfolio del jugador (se puede coger de alguno de las tres columnas, mas siempre el que esté más abajo). Si el edificio recién constituido coincide en el género de bien con uno o bien numerosos inmuebles públicos que estén en exactamente la misma fila o bien columna, el jugador anotará las pelucas indicadas en la ficha de puntuación de la columna en tantas ocasiones como coincidencias con inmuebles públicos haya conseguido.
  • Marqués de Pombal (El Ministro – Noble Azul):Crear un Barco: el jugador regresa a la reserva muchos recursos diferentes como aptitud de carga del barco que está en el astillero. Tras esto, solapa la carta en su portfolio, avanza hacia arriba un paso el marcador del tesoro y amontona predominación en función de los valores que hagan ver las cartas de la región superior del portfolio del jugador. Si el marcador de predominación alcanzase el máximo, el exceso se transforma en pelucas.Generar Recursos: el jugador recibe 1 bien del tipo correspondiente por cada almacén que tenga constituido. Más adelante, el valor de las clases de recursos producidos desciende una unidad (con independencia del número de recursos producidos). Tengamos en cuenta que la aptitud para guardar recursos está limitada por los sets de escombros amontonados, por lo cual, si el almacén se encontraba al límite para un género de bien, es tal y como si no se hubiera producido dicho bien y, por consiguiente, no descenderá su valor.Anunciar un Decreto (solo visitando al noble): el jugador toma entre los decretos accesibles y lo ubica bocarriba en su región de juego, con su portfolio. Si el jugador tiene algún cubo de cimientos sobre el noble, puede descartarlo ahora mismo para conseguir un segundo decreto.
  • D. José I (El Rey – Noble Rosa):Reunirse con el Cardenal: el jugador avanza uno o bien dos pasos la figura del cardenal y toma entre las dos fichas eclesiásticas lindantes a su situación. Si el jugador ahora tiene ocupados los 4 espacios de fichas eclesiásticas, no va a poder realizar esta acción.Si el cardenal consigue o bien excede el icono del tesoro, se avanzará hacia arriba un paso dicho marcador.Si el cardenal consigue o bien excede el icono de predominación, empezando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador tiene la opción de descartarse de 1 o bien más fichas eclesiásticas (anotando las pelucas que se muestran en su reverso) para encender una etapa de obtención de predominación (anotando muchos puntos como suma de las cartas de la parte de arriba de su portfolio)Hallar un Favor Real: el jugador toma entre los favores y lo ubica en su portfolio. Tengamos en cuenta que no se tiene la posibilidad de tener más de una imitación de cada género de favor. Si un jugador ahora tiene los 3 favores, no va a poder realizar esta acción.Crear un Edificio Público (solo visitando al noble): el jugador utiliza una losa de chato de su portfolio, devolviendo a su reserva muchos gobernantes como señale la losa de chato y ubica la losa de edificio público socia al arquitecto del chato en entre los espacios de edificio público, recibiendo los 2 cubos de escombro y activando la bonificación indicada en el espacio. Del mismo modo que en la acción de crear, esos guardes que estén en exactamente la misma fila o bien columna que el edificio recién puesto y coincidan en entre los recursos del edificio público van a recibir la proporción de pelucas indicadas en el marcador de puntuación de la columna en la que esté el edificio.

Cambio de Tiempo

En el momento en el que un jugador logre amontonar dos conjuntos de cubos de escombros diferentes o bien se agoten tres de las 4 pilas de cartas, el tiempo de hoy llegará a su fin. Se procede de la próxima forma:

  • Cada jugador recibe 3 pelucas por cada grupo de 3 cubos de escombros diferentes que tenga en su área de cimientos.
  • Empezando por el jugador inicial, y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador puede descartar tantas cartas como desee de su mano, sabiendo que puede encender la bonificación de solape de hasta 3 de sus cartas, siempre y cuando sean de individuos diferentes. El jugador puede elegir sostener cartas de su mano.
  • Tras esto, se retiran del tablero primordial las cartas de acción y las cartas de barco que quedaran, se ponen las novedosas cartas de barco (que se separaron al principio), se dividen cartas moradas a cada jugador hasta llenar una mano de 5 cartas y se ponen las cartas cobrizos en el tablero primordial.

Tras esto, el próximo jugador continua con su turno.

Fin de la Partida

La ronda final se activa en el momento en que un jugador logra llenar la cuarta columna de su región de cimientos o se han fatigado 3 de los 4 mazos de cartas. Se completa la ronda en curso y se juega una última ronda. Tras esto, se procede a la puntuación final:

  • Cada jugador anota tantas pelucas como aptitud de bodega tengan sus navíos.
  • Cada jugador anota 3 pelucas por cada columna completa en su región de cimientos.
  • Se valora la clasificación de los players según el número de guardes de cada uno de ellos en todos y cada calle (cuando menos se debe tener un almacén para elegir a pelucas):Calle Amarilla: el jugador recibe 3/2/1 pelucas por ser el 1/2/3 jugador con más guardes en tal calle.Calle Azul: el jugador recibe 6/3/1 pelucas por ser el 1/2/3 jugador con más guardes en tal calle.Calle Rosa: el jugador recibe 9/6/3 pelucas por ser el 1/2/3 jugador con más guardes en tal calle.Calle Cobrizo: el jugador recibe 9/6/3 pelucas por ser el 1/2/3 jugador con más guardes en tal calle.En una partida a dos players, el primero va a recibir la primera cantidad y el segundo la tercera.En el caso de empate, se aúnan las situaciones empatadas y se divide entre los players empatados (redondeando hacia abajo).
  • Se transforma la predominación en monedas y cada jugador anota 1 peluca por cada 5 monedas que tenga.
  • Puntos por cada decreto que tenga cada jugador.
  • Se valora la clasificación relativa entre los players según el número de gobernantes ilustrados en las Losas de Chato. Los players anotan 15/10/5 pelucas por ser el 1/2/3 con más gobernantes. En el caso de empate se aúnan las situaciones y se divide entre los players (redondeando hacia abajo). Se debe tener cuando menos una losa de chato usada para elegir a estos puntosEn una partida a 2 players unicamente se entregan los puntos de la primera y de la tercera situación.
  • Cada jugador recibe 2 pelucas por cada ficha de favor que tenga.

El jugador con más pelucas será el vencedor. Los empates se resuelven por medio de los próximos elementos:

  • El jugador con más grande proporción de sets de escombros.
  • El jugador con más guardes.
  • El jugador con más planos completados
  • El jugador con más dinero.

Si el empate no se soluciona por medio de ninguno de estos elementos, los players distribuyen la victoria.

Variedades

  • Variación de las Bonificaciones del Tablero: al principio de la partida se tienen la posibilidad de ubicar las fichas con bonificaciones alterando la distribución original del mapa.
  • Modo en Solitario: el jugador se encara a un jugador virtual, preparándose la partida tal y como si fuera para 2 players. El jugador virtual ejecutará en su turno dos acciones según un sistema con los peones en el momento de ir mejorando cartas. La meta del jugador será intentar sacar más puntos que el jugador virtual.

Opinión Personal

Bueno, aquí nos encontramos de nuevo para investigar en hondura uno de esos tochojuegos a los que nos tiene familiarizados el señor Escencial Lacerda. Un profesional en plasmar en eurogames duros procesos de la vida real. Esta vez nos transporta en un viaje atrás en el tiempo, en el momento en que Lisboa, la ciudad más importante del país vecino, padeció una triple catástrofe digna de quien se ha poco entretenido de jugar al SimCity y escoge publicar todos y cada uno de los catastrofes de los que dispone en el menú correspondiente. Nada más que un terremoto, seguido de un sunami y coronado por un incendio de 3 días (faltaron Godzilla y los extraterrestres). Como hombres visibles de la sociedad, deberemos asistir en la reconstrucción de la región, no sin ello ignorar la ganancia de prestigio de cara a un futuro más próspero. Veremos cómo ha plasmado esto el diseñador portugués más reconocido en un juego de mesa.

Comencemos poniendo en contexto lo que nos marchamos a hallar la primera oportunidad que despleguemos Lisboa encima de la mesa. Si jamás les vais a haber enfrentado a un diseño de Escencial, lo más posible es que más de uno se lleve las manos a la cabeza por el afán de estimar intentar transportar con un nivel de aspecto fuera de lo común (en lo que nos encontramos familiarizados). Un caso de muestra claro sería Vinhos (aquí su tochorreseña), un juego en el que, esencialmente, se nos expone tomar las bridas de un empresario vinícola. Propuesta idéntica a la después tomaría Viticulture (aquí su tochorreseña). Y, a menos que en los dos juegos se establecen parras y se genera y exporta vino, el resto de semejanzas son pura coincidencia. En tanto que el diseño de Jamey Stegmaier y Alan Stone es amable con el jugador, con una mecánica accedible, pocos conceptos y una toma de elecciones ligera, el señor Lacerda escoge intentar integrar en su juego todos y cada uno de los elementos indispensables del desarrollo, véase: lugar de fincas en diferentes zonas, predominación del tiempo en las cosechas, instalaciones que mejoren la calidad de los caldos, contratación de profesionales que dejen conseguir provecho o bien de enólogos que cuiden de los vinos, presentación de productos a ferias para conseguir prestigio, exportación en todo el mundo o bien venta a negocios locales, administración económica, con cuentas corrientes y de inversión o bien negocios con hombres de negocios. Por supuesto, la carga conceptual es trascendente, más si cabe en el momento en que después el avance de la partida pasa a la agilidad del rayo.

En el momento en que uno se encara a un Lacerda por vez primera, sabe dos cosas: que tendrá que usar cerca de 1 hora para argumentar cómo encaja todo antes de poder iniciar a divertirse y, segundo, que la primera partida es, esencialmente, una toma de contacto donde asentar esos conceptos y ver cómo encaja todo, principalmente los tiempos de llevar a cabo tal o bien como acción. Esto sucede en el citado Vinhos, en The Gallerist (aquí su tochorreseña) o bien en Kanban (aquí su tochorreseña), el que me se ve mejor diseño hasta el día de hoy.

Como veis, a este señor le chifla llevar a la mesa procesos productivos (dejando CO2 además). Por otro lado, esta vez se distancia de este leitmotiv y nos expone un hecho histórico en el que competir por ser los que más aportamos a la reconstrucción de Lisboa. Y este es el primer escollo que estamos. Más allá de que los juegos previamente nombrados son complejos y están llenos de salvedades, el llevar a cabo un desarrollo aproximadamente familiar nos asistía a interconectar todo de manera subjetivamente deducible. Entre otras cosas, en Kanban, ara llevar a cabo turismos primero requerimos investigar las novedosas piezas, después hallar materiales, pasar a la cadena de montaje y, por último testear los modelos. Aquí no poseemos ese desarrollo popular al que agarrarnos para marcar un hilo conductor con el que absorber los conceptos. De esta forma que ahora, de entrada, si The Gallerist era mi recomendación para un primer Lacerda, Lisboa sería mi última recomendación, ahora que la curva de estudio será más pronunciada. Y sucede que, de la misma manera que en Kanban y Vinhos, Lisboa se lleva a cabo a la agilidad del rayo, no dando espacio al jugador a hacerse con los mandos de su partida en esa primera tentativa.

Centrémonos en el diseño mecánico. Lisboa, en contraste con sus títulos precedentes, cambia de manera importante la mecánica central del juego. En tanto que en Kanban, Vinhos y The Gallerist nos hallábamos con una colocación de trabajadores aproximadamente riguroso con un único peón, aquí estamos una administración de la mano, siendo la carta jugada en todos y cada turno la que nos va a dar pie a realizar una o bien numerosas acciones.

Esto me se ve atrayente porque distingue a Lisboa de sus hermanos, mas, otra vez, complica el tema. Porque si en los juegos precedentes la mecánica central era tan simple como poner tu peón en un espacio y realizar todo lo asociado a esa acción, en este momento dispondremos de unas cartas que tienen la posibilidad de ser jugadas de numerosas formas y en numerosos espacios, aun disponiendo, otra vez, de un número subjetivamente achicado de configuraciones. A entender, en Lisboa unicamente se tienen la posibilidad de realizar 9 acciones diferentes, todas asociado a entre los nobles que más peso tuvieron en la reconstrucción de Lisboa (El Constructor, El Ministro y El Rey), de manera que todos va a estar conectado a 3 de estas acciones, más la acción de venta (que no está relacionada de manera directa a ninguno)

Estas acciones van a estar enfocadas por fin último de cada personaje, o sea, crear guardes en las en este momento desoladas calles lisboetas, emisión de decretos y construcción de inmuebles públicos. Cuantos más guardes, inmuebles públicos y decretos se consigan en una partida, más grande posibilidad de hacerse con la victoria. En este momento solo queda tener claro el circuito de todos estos elementos.

Empezaré por el pero fácil, los Decretos. Tan simple como realizar la acción del noble correspondiente (El Ministro) y tomar una carta del suministro que representa uno de estos decretos, los que darán puntos en el final de la partida según una cierta condición. Algo muy en la línea de las losas de bonificación de The Gallerist.

El próximo será el de la construcción de guardes por medio de la acción del Constructor, el noble verde. Para crear sencillamente deberemos contar con del efectivo primordial para acometer la obra. Coste que va a depender del estado del tesoro (un track que oscila a lo largo de la partida) y los escombros que estén en el del sol elegido por el jugador para edificar. Y sucede que, gracias a los diferentes catastrofes, las calles lisboetas están hechas unos zorros. Esto se representa con unos cubos de colores, cada tipo asociado a entre los catastrofes naturales previamente comentado, siendo menos caro sacar agua del sunami que sacar restos del derrumbe producido por el terremoto. ¿Y cómo se logra el dinero en Lisboa? Ya que simple, vendiendo recursos. Estos recursos, de manera primordial, se generarán por medio de otra acción, recibiendo una unidad por cada almacén que ahora poseamos (estos van a estar socios a un género de bien). Estos recursos vamos a poder venderlos usando los navíos que los players hayan constituido y vamos a recibir su valor a cambio. Valor que irá descendiendo mientras se generen más recursos. Además, estos guardes darán puntos a lo largo de nuestra partida al encajar con el género de bien de algún edificio público con el que cruce. En el final de la partida, además, darán puntos según unas mayorías en todos y cada calle primordial.

Y comentando de las edificaciones públicos. Para lograr erigirlos será primordial haber conseguido algún chato de entre los dos arquitectos encargados de la reconstrucción de la ciudad más importante, y, por otro, contar con en las construcciones públicos de suficientes gobernantes para acometer la obra (el número de gobernantes viene correcto en la losa de chato). Con los dos elementos, sencillamente hay que encender la acción primordial del Rey (noble rosa), elegir entre las losas de edificio público y ponerla en entre los espacios accesibles, limpiando más escombros, recibiendo bonificaciones y logrando conseguir puntos de victoria si logramos llevar a cabo encajar el bien al que está asociado el edificio público con el bien asociado a alguno de nuestros guardes.

Se ve fácil, ¿verdad? Ya que encierra considerablemente más dificultad de la que aparenta. Y sucede que, en el momento de jugar una carta, deberemos seleccionar si solaparla en nuestro tablero personal (el que muestra una secuencia de espacios donde solapar estas cartas a fin de que queden organizadas) o ponerlas en una pila del tablero primordial. La primera opción requerirá el pago de recursos a los nobles para realizar alguna de sus acciones “inferiores” o vender recursos, aunque dejará encender un provecho correcto en la carta, en tanto que la segunda requerirá el pago de predominación (otro de los elementos a administrar) ligado de la proporción de gobernantes que el resto de players en el edificio asociado al noble que se desea conocer, o bien de dinero si es una carta de acontecimiento.

A esto debemos agregarle los probables efectos ajustables según las cartas que ahora tuviéramos solapadas en nuestro portfolio, provecho liberados por la construcción de guardes o bien efectos de las fichas eclesiásticas (que se alcanzan por medio de otra de las acciones de entre los nobles), teniendo algo de efecto Suburbia (aquí su tochorreseña). Es difícil sostener en la cabeza todos los resultados positivos de los que uno dispone y hay que tomárselo con tranquilidad para no tener que estar dando marcha atrás cada dos por tres.

Para mí la complicación más grande del juego viene de la inversión de papeles en el momento de encender una acción en relación a sus juegos precedentes. Y sucede que es considerablemente más simple ver que una acción es imposible realizar porque, poniendo el peón en un preciso espacio, no se tienen la posibilidad de llevar a cabo las acciones socias, que, como sucede en un caso así, tomar en cuenta el coste asociado a la acción ANTES de hacerla. Y sucede que en Lisboa en la mayor parte de turnos deberemos enfrentar un pago para lograr realizar la acción deseada. Si deseamos encender las acciones inferiores de los nobles solapando una carta, deberemos devolver uno o bien dos recursos. Si deseamos conocer a un noble, deberemos realizar los pagos predominación. Y si deseamos patrocinar un acontecimiento deberemos realizar los pagos dinero. Al comienzo cuesta marcar mentalmente que, para llevar a cabo una acción, antes tuviste que amontonar algo, ahora que nos encontramos familiarizados a lograr realizar la acción. Mas bueno, es un escollo salvable que va en provecho de la primordial virtud del diseño.

Esta virtud es su versatilidad. Y sucede que, en contraste con los corsés que Kanban, Vinhos o bien The Gallerist nos aplican, aquí poseemos alguna independencia en el momento de desarrollar nuestra actividad. Para encender una acción específica, entre otras cosas, contratar gobernantes, poseemos hasta 5 configuraciones diferentes (jugar la carta en el portfolio, jugar la carta en la corte, continuar a otro jugador, encender un acontecimiento o bien encender la bonificación de un espacio de construcción).

A cambio, se pierde interacción, ahora que en este momento es considerablemente más difícil conseguir vaticinar cuál será el próximo movimiento de nuestros oponentes. De entrada, porque, a menos que tengamos memoria de elefante, no conocemos lo que tienen en su mano (aunque lo habitual será tener cuando menos una imitación de cada género de carta), por no charlar de los provecho que cada uno de ellos recibe por los diferentes elementos activos. Esto hace que Lisboa sea amigable por incidente en el momento a turno, tratando pisar a los oponentes únicamente en las mayorías de las calles y en la consecución de los decretos. Mas no es algo tan directo como puede ser Kanban.

Quizás lo único que sí es fácil predecir es que un jugador prosiga a otro en el momento de conocer un noble, ahora que, si tiene la ficha de favor correspondiente, lo habitual es explotar ese turno plus al que se tiene ingreso, algo que, otra vez, viene ajustado de The Gallerist con la conocida acción de expulsión, aunque esta vez no piensa una perturbación tan radical del fluído de la partida, produciéndose una mini ronda en el turno del propio jugador, mas quedando más claro en el momento en que termina su turno.

De este modo que, si sois fanáticos de los combos y les agradan los diseños complicados, Lisboa ha de ser un juego que debe reposar en vuestras estanterías. Un juego duro, riguroso, que va a poner a prueba vuestra aptitud de planificación de adaptación a las situaciones y prácticamente carente de azar, que solo perjudica a la aparición de los diferentes elementos en el tablero central y a los repartos iniciales de las cartas y que, logrando elegir el género de carta con el que volver a poner, es casi repudiable. Eso sí, si les van los juegos distinguidos, Lisboa está en las antípodas (el que más de todos y cada uno de los diseños de Lacerda).

Ahora que hablo del draft, me agrada como está planteado en el diseño, ahora que cada carta es un pequeño planeta. Antes que nada, por el noble o bien el acontecimiento. Siempre será aconsejable tener una carta de cada género de noble en la mano, ahora que en el momento en que ocurra el cambio de era, vamos a poder encender los resultados positivos de tres de estas cartas (una por noble) para realizar acciones de manera paralela al avance estándar. Por otro, los provecho conseguidos al solapar las cartas de noble son distintos y diversos, de este modo como los efectos permanentes de las cartas de tesoro en el momento de solaparlas. Otra vez, versatilidad.

Para compensar, otro aspecto que no me persuade fundamentalmente: el peso de ciertas acciones. Me resulta extrañísimo que haya acciones que, o dejen de ser útiles, o dependan del resto players para ser atrayentes. El primer caso es el de la acción de construcción de navíos, algo principalmente palpable en partidas de dos players. El número de navíos de cada tiempo está con limite al número de players menos uno, y hay 4 periodos (2 por etapa de la partida), de este modo que en una partida a dos players hay 2 navíos en una etapa y otros 2 en otra, por lo cual la acción unicamente se va a poder realizar un par de veces. Cuando no queden navíos en el astillero, la acción va a quedar inutilizada para el resto del tiempo. El otro caso extraño es el de la acción del cardenal. Es una acción que, si los players no la activan, provocarán que el peón del cardenal avance lentamente, perdiéndose el efecto de los acontecimientos que se detallan en dos de las casillas de su track, fundamentalmente el de la acción de predominación. Y como el cardenal no es “escencial” para ninguno de los tres procesos básicos antes descritos (guardes, decretos y inmuebles públicos), es fácil descuidarse de esta acción.

El aspecto clave conecta los dos casos (astillero y cardenal), ahora que son ámbas vías primordiales para amontonar predominación, muy que se requiere para conocer a los nobles y compensar cómputos en un instante de necesidad. Los navíos es la vía primordial para conseguir predominación (al crear un barco acumularemos tanta predominación como señalen las cartas que poseemos en nuestro portfolio) y el cardenal, en el momento en que consigue la casilla correspondiente, activa una etapa donde tendremos la posibilidad de descartarnos fichas eclesiásticas para, aparte de anotar unos sustanciosos puntos, encender otra etapa de acumulación de predominación. Y sin predominación nos observaremos abocados al empleo de puntos de victoria para lograr conocer a los nobles.

Indudablemente alguno me solicitará un top de los juegos de Escencial hasta el día de hoy. Lisboa, pareciéndome un buen juego, pienso que lo pondría en la última situación de los 4 (no incluyo a CO2 porque es otra historia), siendo Kanban el rey. seguramente por culpa de un tema tan abstracto como el de la reconstrucción de la ciudad más importante lusa y la manera de desarrollar las acciones me resulte algo más farragoso y menos tenso que los otros diseños. Me recuerda en este sentido un tanto a Madeira (aquí su tochorreseña), con un tema semejante y inconveniente de conexión de las mecánicas, aunque me quedo con Lisboa de todas y cada una, todas y cada una.

Charlemos de la rejugabilidad. Lisboa, nada más que por las múltiples elecciones y varios efectos activables, brinda una proporción de partidas con experiencias y caminos diferentes mayor a la de sus hermanos, aunque es verdad que la vivencia será más desperdigada que en alguno de . Si les hacéis con el diseño, tienen la posibilidad de caerle muchas partidas, porque después la duración no es para nada excesiva.

Gracias a la suave interacción antes comentada y de lo complejo de los diferentes ciclos, creo que, de base, el juego no escala mal. Es verdad que a dos players hay un más grande control porque pelear por las mayorías es considerablemente más directo y el coste de activación de predominación de los nobles está más delimitado al existir unos peones neutrales fijos en las áreas de trabajo, mas solamente perjudica en el momento de desarrollar un turno. Mas los datos antes comentados en partidas a dos players, como la acción del cardenal que queda devaluadas por carecer de players que las activen o bien que la construcción de navíos aguante tan escasas activaciones al haber escasas entidades en el astillero hacen que Lisboasea el que peor escala de todos las Lacerda. No digo que a 2 no ande, mas va bastante superior a 3 o bien 4.

No acostumbro a llevar a cabo mención a la preparación de la partida, mas es que en este Lisboa Escencial se superó. Ahora no solo por el mastodóntico despliegue, sino más bien por la proporción de pequeños elementos que hay que ubicar siguiendo un preciso desarrollo, como son las cartas o bien los cubos de escombros. Entre explicación y preparación nos vamos a llevar un tiempo semejante al de una partida a dos players.

Pasemos a la edición. Estamos con otro cajonaco marca de la vivienda a los que Eagle-Gryphon nos ha habituados desde el momento en que vio que transigíamos con The Gallerist. Es imposible reprochar nada en relación a nivel de producción, con unos elementos de calidad premium, como el cartón más abultado que te puedes hallar en este preciso momento en juegos familiares o bien cartas con un gramaje superior con las que podríamos recortar tomates sin que se deterioraran. Por no charlar de datos como las muescas en los tableros-portfolio a fin de que las cartas “encajen” y no se estén moviendo siempre bajo los tableros. Todo recogido en un introduzco magnifico que impide que los elementos se desparramen. No afirmaré que está justificado el valor (el juego no lo requiere), mas cuando menos uno siente que se han esmerado en la producción. Además hay que poner énfasis, como tiende a ser recurrente, el grandioso nivel de los estatutos de Escencial, que aceptan absorber el juego de manera subjetivamente accedible sin importar lo complejo del mismo.

En relación a las ilustraciones, me da la sensación de que el trabajo de Ian O bien’Toole es de nuevo de destacable. Más allá de que en Vinhos no me acababa de cuadrar su estilo, esta vez otorga totalmente en el clavo. Es verdad que quizás se abusa del tono azul y que visualmente no es que se logre decir que es bonito, mas sí satisfactorio. Como siempre, lleno de datos, como los diferentes inmuebles públicos en las losas, o bien las ilustraciones elecciones para cada los navíos de cada tiempo. Y la portada me se ve de las superiores que le he visto a este artista.

Y vamos cerrando. Lisboa es un nuevo eurogame mastodóntico de Escencial Lacerda que, en contraste con sus hermanos, en esta ocasión nos transporta al pasado a un acontecimiento histórico (en lugar de llevar a cabo un desarrollo productivo). Deberemos reconstruir la ciudad más importante lusa tras un triple cataclismo (terremoto-sunami-incendio). Por medio de una mecánica primordial de administración de la mano, vamos a ir activando acciones que nos dejarán ir levantando inmuebles y emitiendo decretos que devuelvan la vida a la localidad. Mecánicamente es muy riguroso, y que el tema sea tan abstracto no contribuye a su asimilación. A esto hay que agregarle que no acaba de escalar apropiadamente por acciones que pierden peso. Mas una vez comprendido como trabaja, es el más polivalente de todos y cada uno de los diseños del creador portugués. Por todo ello le doy un…

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