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The Downfall of Pompeii

Introducción

Un fuerte terremoto dejó a Pompeya, en la falda del monte Vesubio, destrozada. Temiendo que el volcán entrara en erupción, la mayor parte de sus pobladores abandonaron sus hogares, huyendo presa del pánico. Los que se han quedado han comenzado a reconstruir Pompeya. Dieciséis años después, el avance de Pompeya llegó a su punto culminante. En los últimos tiempos varios ciudadanos romanos, luchadores conocidos y patricios adinerados han vuelto a la localidad, mudándose a los magníficos nuevos inmuebles a la sombra del Vesubio. El temor al volcán quedó en el olvido. Por otro lado, los ciudadanos que hoy se empiezan su día no son siendo conscientes de la inminente catástrofe. Al día después, Pompeya amanecerá sepultada en lava y cenizas.

Portada

De esta forma se nos muestra este The Downfall of Pompeii, un juego diseñado por Klaus-Jürgen Wrede, responsable de esa pieza maestra llamada Carcassonne o bien otros títulos como Mesopotamia o bien Rasura Nui. El juego se publicó por vez primera en 2004 por AMIGO Spiel con Freizeit GmbH en una edición en alemán. Más adelante sería reeditado en inglés, antes que nada por exactamente la misma editorial y, después, por Mayfair Games. De las ilustraciones se encargan Oliver Freudenreich (Goa, Santiago o bien Abluxxen) y GuidoHoffmann (Akaba o bien Iglu Iglu).

El juego no está editado en este país (aunque fué hace poco comunicado por Maldito Games). De cualquier manera, el juego es totalmente sin dependencia del idioma (a salvedad del reglamento). Facilita partidas de 2 a 4 players, con una edad mínima sugerida de 10 años y una duración aproximada de 45 minutos. El coste de adquisición sugerido es de 40 €. Para esta reseña se ha usado una imitación de la edición de Mayfair Games.

Contraportada

Sustancial: si ahora conoces el juego y/o bien solo te resulta interesante mi opinión sobre exactamente el mismo, puedes pasar de manera directa al apartado de Opinión. Los apartados Contenido y Mecánica están premeditados fundamentalmente a esos que desconocen el juego y eligen hacerse un concepto general de cómo trabaja.

Proceder a la Opinión Personal

Contenido

En una caja de cartón de dos piezas (tapa y fondo), de dimensiones 27,6×19,2×6,7 cm. (caja cuadrado mediana semejante a Saint Petersburg (1ª Ed.) o bien Santiago de Cuba), estamos los próximos elementos:

  • 120 Octógonos de Habitante (30 en todos y cada color: amarillo, azul, rojo y negro) (de madera)
  • Volcán (de plástico)
  • Bolsa (de lona)
  • 62 Cartas (56×87 mm.):53 Cartas de Pompeya7 Cartas de Presagio2 Cartas de «AD 79» (79 d. C.)
  • 45 Losas de Lava (de cartón)
  • 3 Losas de Lava Dobles (de cartón)
  • Reglamento

Contenido

Mecánica

En The Downfall of Pompeiilos players administran a un conjunto de pobladores de la región de Pompeya. La partida se distribuye en tres fases. En ámbas primeras se van a ir poblando las construcciones por medio de unas cartas que aceptan ocuparlos bajo ciertas condiciones. En la tercera, el Vesubio va a entrar en erupción y los players deberán intentar huír con el más grande número viable de ciudadanos de la lava, representada con losas.

Conceptos Básicos

Comencemos con el Tablero. Este exhibe una representación de la región de Pompeya con una secuencia de inmuebles dentro de una región acotada por unas murallas con 7 puertas. El interior de la región está dividido en casillas que van a poder contener inmuebles. Estos inmuebles habilitan unos espacios circulares para detectar ciudadanos, y se dividen en dos tipos: inmuebles numerados (del 1 al 11 y en numerosos colores) y inmuebles neutrales (sin color ni numero). Determinados inmuebles están divididos en numerosas partes, algo que será considerable en el momento de ocupar los espacios de exactamente los mismos. Además vamos a encontrar unas casillas destacables que servirán de punto de inicio de la lava en el momento en que el volcán entre en erupción. Por último, en la esquina superior izquierda podemos encontrar un hueco para detectar al volcán.

Tablero

Los Ciudadanos se representan por medio de tokens octogonales. Estos ciudadanos empezarán la partida en la reserva del jugador para, pausadamente, ir ocupando los espacios de las construcciones del tablero. En el momento en que el Vesubio entre en erupción, estos tokens van a poder moverse por las casillas libres de lava para intentar huír de la región por ciertas puertas.

Ciudadanos

Para ocupar las construcciones los players van a hacer empleo de unas Cartas de Edificio. Estas cartas detallan un preciso valor (del 1 al 11) correspondiente con un preciso edificio. Aparte de la ilustración central, que exhibe un ciudadano relacionado con el género de edificio, en la banda inferior hace aparición la aptitud del edificio correspondiente. Esta aptitud puede estar dividida en conjuntos si el edificio tiene numerosas partes.

Cartas de Edificio

Hay dos géneros de cartas complementarios que formarán una parte del mazo y que activarán un preciso acontecimiento siendo reveladas. Por una parte poseemos las Premoniciones, que facilita al jugador que la revela remover un ciudadano de algún edificio. Y por otro, las cartas de Volcán, que determinan el cambio de etapa en la partida.

Cartas de Profecía y Volcán

El Volcán servirá como contenedor para esos ciudadanos que perezcan a lo largo de la partida (ahora sea gracias a la lava o bien por las premoniciones). Se forma con una tira doblada sobre si misma que, puesta en el hueco del tablero, compone un envase. Un aspecto considerable es que los players no van a poder ver en el volcán para poder ver el número de ciudadanos que hay de cada color. Es por ello que guardo la parte de cartón que ocupaba el hueco para emplearla como tapadera.

Volcán

Por último, mas no menos considerable, poseemos las Losas de Lava. Estas representan el progreso del magma. Como vimos, en el tablero hay 6 puntos de partida de la lava. Estos se representan por medio de 6 elementos: Vasija, Yelmo, Máscara, Pergamino, Columna y Moneda. Los players robarán losas de una bolsa y van a deber ponerlas en el tablero adyacente a alguna con exactamente el mismo símbolo (o bien en el punto de inicio). Una losa de lava transforma en intransitable la casilla que ocupe y termina con la vida de los ciudadanos que la ocupasen.

Losetas de Lava

Y con esto poseemos bastante.

Preparación de la Partida

  1. Se despliega el tablero en el centro de la mesa.
  2. Se monta el volcán y se ubica ocupando el hueco del tablero.
  3. Se introducen todas y cada una de las losas (excepto las 3 a doble cara) en la bolsa de lona.
  4. Cada jugador recibe un número de ciudadanos de un color en dependencia del número de players:Para 2/3 players: 30 ciudadanos.Para 4 players: 25 ciudadanos.
  5. Se prepara el mazo de cartas. Para eso se prosigue el próximo trámite:Se apartan los 3 géneros de cartas: inmuebles, premoniciones y erupciones.Se baraja el mazo de cartas de edificio y se organizan 7 pilas de 4 cartas bocabajo.Las 25 cartas que sobran se intercalan con las 7 cartas de profecía.Del mazo final se hurta un número de cartas ligado del número de players (10 para 4 players o bien 15 para 2/3 players).Se mezcla con este mazo de 10/15 cartas entre las cartas de erupción.Sobre este mazo se ubica el resto de cartas alejadas (22 para 4 players o bien 17 para 2/3)Se ubica sobre el montón previo la segunda carta de erupción.Por último, se ponen 2 de las pilas de 4 cartas preparadas al principio de este trámite.Cada jugador va a tomar entre las pilas de 4 cartas que sobran.Las pilas que no hayan sido tomadas por ningún jugador se devuelven a la caja (no entran en juego).
  6. Por último, se escoge al jugador inicial.

¡Ahora tenemos la posibilidad de empezar!

Partida Preparada

Avance de la Partida

Una partida a The Downfall of Pompeii se compone de tres fases, divididas en numerosos turnos (ciertas fases tienen duración fija, en tanto que otras tienen duración indeterminada).

Etapa I: Nuevos ciudadanos llegan a Pompeya

Empezando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador va a deber jugar una carta de su mano. Según el valor de la carta jugada se va a deber ubicar un ciudadano en un edificio cuyo valor sea correcto al de la carta.

Tras esto, el jugador hurta una exclusiva carta y pasa el momento al jugador de la izquierda.

Esta etapa concluye en el instante que la primera carta de erupción es revelada. Esta es descartada y el jugador hurta la próxima carta.

Detalle Mano

Etapa II: El Vesubio empieza a humear

Desde este instante se aplican las próximas ediciones:

Al jugar una carta de edificio, el jugador, al añadir el ciudadano a un edificio, puede añadir ciudadanos complementarios dependiendo de la ocupación anterior del edificio. Por cada ciudadano que ahora hubiera en la una parte del edificio donde se puso al ciudadano, el jugador está en su derecho a añadir un nuevo ciudadano. Estos nuevos ciudadanos van a poder posicionarse en:

  • Otra sección del mismo edificio (si las tuviera).
  • Otro edificio del mismo color mas diferente valor.
  • Un edificio neutral.

En un mismo turno, unicamente se puede ubicar un ciudadano por edificio, oséa, es imposible reiterar edificio.

Si un edificio tiene sus situaciones ocupadas, las cartas que corresponden trabajan como comodín. Por otro lado, usar una carta como comodín no activa la regla de los familiares, oséa, que unicamente se pondrá un ciudadano, con independencia del edificio ocupado.

Si se revela una carta de Profecía, el jugador que la revelara escoge un ciudadano puesto en el tablero y lo lanza al volcán. Tras esto, se desecha la carta de Profecía y se hurta una exclusiva carta.

Esta etapa sigue hasta el momento en que la segunda carta de erupción es revelada.

Etapa III: El Vesubio entra en erupción

Los players desechan su mano de carta y devuelven a la caja los ciudadanos que aun tuvieran en su reserva.

El momento de un jugador en este momento se lleva a cabo de la próxima forma:

  • Se hurta una losa de la bolsa y se ubica en el tablero. Si es la primera losa de ese tipo, va a deber ponerse en la casilla inicial correspondiente. Si no, va a deber ponerse adyacente a alguna losa de ese tipo. Los ciudadanos que ocupasen esa casilla son lanzados al volcán. Si la losa hace que un área quede encerrada (sin salida), todos y cada uno de los ciudadanos contenidos en tal área además son lanzados al volcán, aunque aún pudieran moverse.
  • El jugador tiene dos movimientos de ciudadanos. Un ciudadano puede desplazarse tantas casillas en movimiento ortogonal como número de ciudadanos hubiera en la casilla inicial (contándose a sí mismo). Se aplican los próximos condicionantes:Es imposible entrar a casillas con losas de lava o bien a las casillas iniciales de lava (aunque no tengan losa aun).Es imposible deshacer el sendero paseo con un ciudadano.Los ciudadanos a desplazar han de ser distintas, a menos que el ciudadano movido antes que nada estuviera solo en su casilla, en tal caso si va a poder ser alejado en el segundo movimiento, esto es el último ciudadano del jugador dentro de la región.El jugador no está obligado a gastar todos y cada uno de los puntos de movimientos al mover un ciudadano.Una vez empieze la erupción, no hay límite de ocupación en las casillas del tablero.A fin de que un ciudadano esté seguro de la lava debe dejar la localidad por ciertas puertas. Atravesar una puerta de salida cuesta 1 punto de movimiento.

Detalle Lava

Fin de la Partida

La partida concluye al término de un turno si se otorga alguno de los próximos casos:

  • No queda ningún habitante dentro de la región.
  • Quedan pobladores mas están totalmente rodeados de lava, no logrando huír por ninguna puerta.
  • No quedan losas de lava en la bolsa.

El ganador será el jugador que más ciudadanos haya logrado socorrer. En el caso de empate, el vencedor será el jugador con menos ciudadanos en el volcán.

Variedades

Losas Dobles: en la preparación, estas tres losas se introducen en la bolsa al lado del resto. Si algún jugador hurta una de estas losas, escoge qué lado utilizar, y la ubica en el tablero.

Opinión Personal

Hoy toca investigar un juego con bastantes añitos y que varios desconocen más allá de ser de quien es. Da la impresión de que en el momento en que uno logra un superventas como Carcassonne (aquñi su tochorreseña), todo lo demás que diseñe va a quedar eclipsado por esta enorme obra. Algo semejante a eso que le pasa a Klaus Teuber con Catan o bien a Andreas Seyfarth con Puerto Rico (aquí su tochorreseña). Mas, si consultáis el catálogo de juegos diseñados por Wrede, hallaréis nada mal posicionado a este The Downfall of Pompeii. Veremos por qué razón.

The Downfall of Pompeii es de esos títulos en los que la división por fases es total, de manera que llega a parecer que son juegos diferentes. Ejemplos de este tipo de títulos hay bastantes, como podría ser Galaxy Trucker (aquí su tochorreseña) o bien Goblins, Inc. (aquí su tochorreseña). Los tres títulos tienen en común una primera etapa donde hay que realizarse/posicionarse y una segunda donde hay que mejorar los provecho en función de lo bien que lo hayamos hecho en esa primera.

Ciudadanos en Peligro

En esa primera etapa todo van a ser risas y codazos por ocupar los especiales cargos, mas siempre con buenas vistas y accesos. Lo de trabajar en el centro de la región era ahora un horror en aquella época. Lo destacado era tener el trabajo cerca de la carretera de circunvalación que discurría adyacente a la muralla. Mas claro, llega un instante en el que efecto llamada hace un colapso de las instituciones, y los nuevos ciudadanos tienen que ocupar inmuebles de menor consideración, apartados de los puntos indispensables y con muchas posibilidades de padecer percances.

Este posicionamiento va a depender de una mano de cartas que nos dejará, en el más destacable de las situaciones, escoger entre 4 configuraciones para enchufar un ciudadano. Restricciones de cartas además, la resolución tiene su consideración. En la primera tanda vamos a ir poniendo los tokens de uno en uno, por lo cual tenderemos a ocupar las edificaciones próximos a las puertas. Una vez el volcán empieze a humear, el fluído de ciudadanos se va a multiplicar. La clave se encuentra en entender desperdigar y no concentrar ciudadanos que logren sospechar un duro golpe en el caso de ola de lava que se los lleve a todos por enfrente.

Va a haber que tomar en cuenta que, cuantos más ciudadanos consigamos ingresar en la localidad más bien difícil será moverlos, ahora que va a haber que repartir los turnos entre más tokens. En pos de la sobrepoblación es que soportaremos mejor las embestidas de la naturaleza. Tener pocos ciudadanos solo es conveniente si están realmente bien localizados.

A lo largo de esta segunda mitad de la etapa de población van a ir mostrándose las cartas de profecía, que va a dar pie a los revanchismos, ahora que, al jugador que le sea correcto, va a tomar un ciudadano de otro jugador y lo lanzará al volcán con saña y malicia. Desde luego, el damnificado se guardará la revancha para en el momento en que llegue el instante oportuno, ahora sea otra carta de profecía o bien la segunda etapa de la partida. Ni que decir debe, en el momento de seleccionar víctima, lo habitual es apuntar contra el que más ciudadanos tiene en el tablero (otro fundamento más para no sobrepasarse atrayendo familiares a la urbe).

Detalle de Volcán

Llegado el instante, alguien revelará la segunda carta de volcán, modificando de tercio. La agradable vida en la localidad va a dar paso al pánico y las prisas atravesar las murallas antes que la lava se lleve todo por enfrente. Si aún no nos habíamos tomado venganza por alguna puñalada trapera en el momento en que la cosa se encontraba apacible, este es el instante. Siempre que un jugador robe una losa se le dibujará una malévola sonrisa en la cara, valorando de qué forma puede llevar a cabo más daño, tratando no perjudicarse a sí mismo.

Tras esto, ¡a correr! Los players procurarán poner seguro a sus ciudadanos por medio de movimiento entre casillas y con una secuencia de puntos de adelanto dependientes de la situación inicial y lo poblada que estuviera esa casilla. En esta una parte del turno los players van a deber intentar mejorar los movimientos de sus ciudadanos para ir acercándolos a las puertas y, más que nada, alejándolos de la lava. De nada sirve socorrer a los que más fácil lo tienen si después dejamos sin configuraciones a los que habiten en el centro de la región. Como digo, hay que considerar qué casillas corren más peligro de ser alcanzadas por la lava, sabiendo que la manera en la que esta avanza por las calles de Pompeya es dependiente del símbolo exhibido en la losa y de las pretenciones de nuestros oponentes.

Es fundamentalmente entretenido en el momento en que quedan escasas casillas y se forman estrechos corredores por los que los últimos ciudadanos procuran huír de manera épica. Lo habitual es que terminen enterrados por material ígneo, mas ocasionalmente aparece un Forrest Gump Pompeyano que deja a todos con la boca abierta y a su dueño extasiado. Aunque, de todas formas satisfactorio es ser un contrincante y conseguir terminar con su historia justo antes que consigua su propósito. Exquisito.

Si tuviera que contrastar The Downfall of Pompeiicon algún título, el preferido sería sin lugar a dudas The Island (aquí su tochorreseña). Premisas semejantes y desarrollos calcados. La distingue primordial entre los dos títulos es que en el tradicional de Julian Courtland-Smith el posicionamiento de los players libre al principio de la partida, dando paso de manera directa a lo que pasa en la segunda mitad del juego que hoy nos ocupa. Además, le añade ese ingrediente semicolaborativo de las barcas muy atrayente que crea pequeñas coaliciones temporales susceptibles de ser cercenadas por otros players con ganas de celebración.

Los dos títulos fundamentan su diversión en el caos, el azar y la mala leche, aunque si tuviera que seleccionar uno, me quedaba con el de los tiburones, víboras marinas y ballenas, y no solamente la una gran diferencia de producción, de la que vamos a hablar después. Escala mejor y la interacción es más directa y recurrente. Aquí las muertes tienen una considerable cuota de azar.

Este está presente no solo en las losas en el momento de esparcir la lava, sino más bien además en el momento de quitar las cartas del mazo. No me se ve tan sustancial en relación a qué cartas de inmuebles se hurten, mas puede ser principalmente sangrante si, por mor del destino, un jugador tiene la fortuna de quitar numerosas de las cartas de profecía, teniendo la opción de fastidiar directamente y sin escrúpulos al contrincante que quiera. Desde cierto criterio esto puede considerarse como algo subjetivamente bueno, ahora que limita las configuraciones en el momento de llevar a cabo el mal, de manera que siempre uno va a poder ampararse en que “es lo único que podía llevar a cabo”. En The Island las fijaciones personales pierden a los players y se olvidan de lo que es recomendable y se centran en lo que es maquiavélicamente satisfactorio.

De todas formas no debemos perder la visión. The Downfall of Pompeii es un familiar con mala baba semejante a Vineta (aquí su tochorreseña) o bien el ahora citado The Island. Juegos con caos, con azar mas que se gozan formidablemente al lograr realizar daño. Ahora les digo, inenarrable lo de publicar cubitos al volcán. Ese trozo de plástico (cartulina en las ediciones viejas) que forma una pequeña canasta es lo que transforma a este diseño en una vivencia muy entretenida.

Pasemos a la escalabilidad, posiblemente el más grande defecto del juego. Esta clase de títulos acostumbran relucir en el instante que el tablero se llena de peones de varios players. Sin ir más allá, los comentados Vineta o bien The Island (con la expansión), aceptan hasta 6 players y es como más los disfruto. No obstante, The Downfall of Pompeii solo acepta hasta 4 players, que es precisamente su número. A tres se deja jugar, en tanto que a dos de manera directa carece de sentido. He intentado evaluar alguna variación agregando una quinta parte y sexto jugador, mas las partidas, mejorando el mazo como sugiere el reglamento, no acaban de funcionarme. Habría que añadir más cartas, achicar la mano de los players o bien algo semejante.

Vista Aérea

La rejugabilidad es semejante a la de los títulos comentados, o sea, partidas divertidas con mucha mala baba mas que el peso de la partida es dependiente de manera directa de los players. Si estos se prestan a fastidiarse mutuamente, la partida será entretenida y dejará un óptimo recuerdo, de manera que no será bien difícil que salga a mesa. Si se enfoca de manera bastante analítica lo más posible es que defraude.

Pasemos a la edición. Mi copia de Mayfair Games, la última en salir al mercado, deja muy que querer. Comenzamos con la caja, cuyo cartón es formidablemente fino. Otorga temor presionarla porque se ve que se marcha a quebrar con mucha simplicidad. Proseguimos con los elementos de cartón. Las losas fallan de todas formas, con un cartón fino (algo más de espesor que el de la caja) y bastante maleable, que cuesta destroquelar porque se comba al apretar. Mas bueno, una vez destroquelado aproximadamente cumple su función. El tablero es, en lo que cabe, el elemento de cartón más aceptable y, aunque tiene un espesor correcto, le pasa lo mismo que a las losas, o sea, cartón poco recio tendente a coger curva. Aconsejable guardarlo con algún género de cinta que lo presione a fin de que sostenga la manera. Las cartas además andan cortas de gramaje. Más allá de tener una aceptable respuesta flexible y un tacto interesante, tienen muy poco cuerpo, inclusive enfundadas. Este sería entre los pocos casos en los que recomendaría utilizar fundas premium para no plañir de pena al reflexionar lo que nos ha costado. Los elementos de madera tampoco es que estén muy allá. No dejan de ser prismas octogonales, mas determinados me venían resquebrajados. Poca calidad generalmente. El único elemento que se salva es la tira de plástico que se usa para conformar el volcán. Se ve tal y como si todo el presupuesto de la tirada se hubiera ido en este ingrediente. En contraste al volcán de las primeras tiradas, en este podríamos llevar a cabo hasta mates de ciudadanos y soportaría muy bien. No sé qué tal va a estar la edición de AMIGO, mas la de Mayfair es pobre. Por último, el reglamento está apropiadamente estructurado y no deja sitio a inquietudes.

Pasemos a las ilustraciones. Una de cal y otra de arena. El trabajo de Hoffmann y Freudenreich es atrayente en los elementos contenidos en la caja y muy poco interesante en la primera plana de esta. El trazo usado en el tablero nos recuerda bastante a trabajos de la enorme Doris Matthäus y eso le adjudica cierto encanto a juego añejo que le sienta espectacular. Las cartas además tienen su punto. Mas la portada… con esos pompeyanos de rostro desencajado al abarcar la que se les viene encima. Le salva que es un leal reflejo de lo que determinados players padecerán en la partida, corriendo como ánimas que transporta el demonio escapando del magma. Mas poco más.

Detalle Ciudad con Volcán

Nombrar además que el juego tiene uno de esos setup complicados en los que existen que detallar cierto orden en las cartas a fin de que la partida se mueva apropiadamente. Una vez asimilado se prepara en un instante, mas las primeras oportunidades será un desarrollo molesto como pocos.

Y vamos cerrando ahora. The Downfall of Pompeii es un juego familiar con mala leche en el que intentaremos socorrer a nuestros ciudadanos de fallecer abrasados por la lava. Una primera etapa de predisposición va a dar paso a carreras y empujones por dejar la localidad sanos y salvos. Lo destacado del juego es, sin lugar a dudas, terminar con la vida de ciudadanos oponentes y encestar en ese espectacular ingrediente que es el volcán. No obstante, para mi gusto se queda corto en número de players y la edición deja muy que querer. Con un más grande rango de players indudablemente le habría dado una calificación más grande, mas por último le doy un…

Aprobado

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